En Figursan, centro de nutrición en Pontevedra, sabemos que la alimentación es la llave maestra para tu bienestar. En el artículo de hoy nos centraremos en las mujeres y el nivel de conexión que existe entre lo que pones en tu plato, la montaña rusa de tu ciclo menstrual y tus niveles de energía diarios.
No se trata solo de calorías, sino de nutrientes que actúan como piezas clave en tu sinfonía hormonal. Entender y adaptar tu dieta a cada fase puede ser la diferencia entre pasar el mes agotada o sentirte genial en tu día a día.
Fase menstrual: recarga y calma
Durante la menstruación, la pérdida de sangre implica una pérdida de hierro. Por ello has de priorizar su reposición y el efecto antiinflamatorio para calmar el malestar.
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Prioriza el hierro. Consume carnes rojas de calidad, espinacas, lentejas, mejillones y berberechos.
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Combate la inflamación. El pescado azul (rico en omega-3), las semillas de chía o lino, y especias como el jengibre y la cúrcuma te ayudarán a reducir la inflamación y los cólicos.
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Magnesio y triptófano. El chocolate negro (mínimo 70% cacao), los frutos secos y el plátano aportan magnesio para relajar el útero y triptófano para mejorar el ánimo.
Fase folicular: construye tu energía
Tras la menstruación, los estrógenos comienzan a subir, dándote un impulso natural de energía. Es el momento idóneo para enfocarte en la regeneración celular y la preparación de la ovulación.
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Carbohidratos complejos. Avena, quinoa, batatas y cereales integrales te proporcionarán energía constante para aprovechar tu pico de vitalidad.
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Apoyo hepático. Las verduras crucíferas (brócoli, coliflor) ayudan al hígado a metabolizar y eliminar el exceso de estrógenos, manteniendo el equilibrio hormonal.
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Proteínas de calidad. Asegura una buena ingesta de pollo, huevos, pescado y legumbres para la construcción de tejidos y el mantenimiento de la masa muscular.
Ovulación: el pico hormonal
Con los estrógenos y la testosterona en su punto máximo, la energía está por las nubes. Es un periodo fértil y de gran claridad mental, pero necesitas nutrientes específicos para mantener el equilibrio.
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Grasas saludables. El aguacate, el aceite de oliva virgen extra y las nueces son fundamentales, ya que las grasas son los cimientos de la producción hormonal.
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Zinc y vitamina B6. Estos micronutrientes los encontrarás en semillas de calabaza, mariscos y huevos.
Fase lútea: gestiona los antojos
Esta fase se caracteriza por el aumento de progesterona y el metabolismo. Es normal experimentar antojos y una disminución de la energía.
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Fibra y saciedad. Las legumbres, frutas y verduras te ayudarán a estabilizar el azúcar en sangre y reducir los antojos.
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Evita picos de Insulina. Limita los azúcares refinados y opta por carbohidratos de bajo índice glucémico para minimizar la irritabilidad y el hambre descontrolada.
Control hormonal y dietas a medida en Pontevedra
En Figursan te ofrecemos planes de nutrición completamente personalizados que sincronizan tu alimentación con tus ritmos hormonales. Contáctanos y comienza a usar la comida como tu aliada más poderosa para tu bienestar.